Haciendo uso de la PNL es posible:
* Superar el temor a presentar exámenes.
* Crear rutinas para auto motivarnos ante una labor tediosa.
* Adquirir el gusto y la disposición por aprender temas complicados.
* Aprender a negociar de forma más efectiva.
* Comunicar ideas de emociones con mayor precisión.
* Mejorar la relación en pareja.
Por supuesto, anteriormente citamos sólo algunas de las infinitas posibilidades de cambio que nos da la PNL. Mediante esta disciplina, es viable superar cualquier situación paradójica en el actuar y pensar.
Como ya se ha mencionado, la PNL utiliza recursos del lenguaje –que pueden ser palabras, tonos de voz, imágenes de recuerdos, entre otros- con el fin de lograr un cambio o un efecto en el individuo. Así pues, a la PNL se le han asignado diversos enfoques para su estudio. Algunos de ellos son en la educación (el cual abarcaremos en ésta obra), en los negocios, la administración, el éxito personal, la comunicación, la salud en pareja, por citar algunos.
Como puede observarse, en cualquier actividad que requiera del contacto humano (la comunicación y trato social en sí mismos) se puede dar uso de la PNL. De acuerdo a la PNL, los seres humanos cuentan con 3 canales de comunicación. Surgen de la existencia de 5 sentidos por los cuales el hombre adquiere conocimiento de la realidad. Así, se categorizan en kinestésicos (tacto, gusto y olfato), en visual (lo que ve) y en auditivo (lo que se escucha).
Dado que nuestros sentidos están seriamente limitados (no contamos con la agudeza visual de un águila, un olfato tan fino como el de un perro, y así sucesivamente) y que nuestra mente sólo se enfoca en ciertos sentidos a la vez, un ser humano es incapaz de adquirir una percepción exacta de la realidad. Esto mismo es lo que nos lleva a la creación de mapas.