Virus asesinos: Finalmente, aparecen los virus asesinos, cuya característica primordial es que son una combinación mortífera de los tres anteriores virus. Se tratan, pues, de los programas más dañinos que invaden la mente: las adicciones, la depresión, y el suicidio.
Los virus asesinos se presentan cuando el afectado sufre constantemente (virus desencadenante, ya que una situación desencadena un estado de tristeza), es incapaz de ver una solución (restricción), y se halla separado por dos cabezas (géminis) que acentúan aún más el problema.
Lo interesante del estudio de la PNL en esta clase de epidemias (ya que las adicciones, por ejemplo, están propagándose a gran velocidad por el mundo, como la peste del siglo XIX) es que consideran que el que las adolece no es un individuo “loco”, con menor capacidad intelectual, o cualquier prejuicio ampliamente extendido y aceptado, sino que señalan que la persona está tomando las mejores decisiones para sí, pero que las programaciones en su mente reducen su visión ante la resolución de problemas. En el peor de los casos, la única solución visible es el suicidio.
Aunque los virus asesinos son los más peligrosos y la medicina moderna nos ha enseñado que una adicción sólo es controlable, generalmente mediante largas sesiones de rehabilitación y costosas medicinas, la PNL propone ejercicios veloces y eficaces para superar a ésta clase de virus.
Existen casos, según el libro Elimina los virus mentales con PNL, de Lofland, donde pacientes que sufrían adicciones desde la infancia, tras pocas sesiones de PNL, se recuperaron totalmente de sus adicciones, depresión o ideas de suicidio.