Además de estos datos generales comunes en el tratamiento para la curación de los virus mentales también existe la manera de crear una respuesta del sistema inmunitario a los virus mentales.
Donald LoFland en su libro: “Elimina los virus mentales con la programación neurolingüística” nos comenta que a medida que fue conociendo y estudiado las diferentes soluciones antivíricas se le ocurrió la idea de que estas podrían ser el resultado de tomar como modelos a personas con una extraordinaria capacidad de liberarse inconcientemente de las distorsiones del pensamiento.
Así como algunas personas desarrollan de manera natural una inmunidad a las plagas mortíferas, otras desarrollan, también naturalmente, una inmunidad mental y emocional ante los virus mentales.
De la misma manera en que se estudiaron las respuestas del sistema inmunitario y de la sangre de quienes sobrevivieron a las plagas biológicas, hemos analizado a las pocas personas con la capacidad para liberarse de forma natural de los molestos efectos de los virus mentales. Gracias a esto especialistas en la materia como Milton Ericsson, Virginia Satir, Fritz Perls, John Grinder y Richard Bandler han desarrollado soluciones antivíricas que nos pueden ayudar a todos.
El punto básico de las soluciones consiste en cambiar la manera en como nos sentimos ante las situaciones y acontecimientos perturbadores cambiando o reencuadrando el significado que les asignamos.
Las aplicaciones de las soluciones antivíricas con alguien, ya sea terapeuta, amigo, o por cuenta propia pueden producir rápidamente resultados excelentes, milagrosos y transformadores, pero la mayoría de las veces se comente el error de no continuar con un tratamiento y cuando regresa el problema se piensa que la terapia no ha funcionado.
En algunos casos es posible que las soluciones antivíricas requieran de un seguimiento y un condicionamiento emocional periódico.