La clave para el carácter preventivo de la respuesta inmunitaria antivírica reside en controlar los estados constructivamente. Cuando se experimentan estados en que uno dispone de recursos y nuestras acciones están alineadas con nuestros valores más nobles, se cuenta con la base necesaria para cortar los nudos de los virus mentales y para establecer el pensamiento coherente que impedirá la formación de otros. Los tres pilares que sustentan la plataforma de los estados mentales de plenitud son:
• La mente. Las preguntas potenciadotas que nos formulamos a nosotros mismos constituyen una buena manera de empezar el día y permiten centrar la atención en las cosas que suceden en la vida y que pueden potenciarnos si pensamos en ellas.
• El cuerpo. La base para sentirse vital y experimentar estados potenciadores hay que buscarla en el cuidado de la fisiología a través de ejercicios físicos adecuados, dietas sanas, ejercicios de respiración e impulsos de potencia.
• El espíritu. La meditación es un medio eficaz para disminuir nuestra temperatura mental y producir una transformación de fase coherente, de la misma forma que las bajas temperaturas de ciertos materiales les permite convertirse en superconductores. Actualmente hay pruebas científicas que apoyan estas ideas.
La actual epidemia de virus mentales esta relacionada con el hecho de que muchas personas han descuidado la mente, cuerpo y espíritu. Las causas son las malas costumbres que se han arraigado a la vida como los malos hábitos de la respiración y alimentación, la ausencia de impulsos de potencia, la vida sedentaria, el habito de la formulación de preguntas de muy bajo valor y la negligencia ante la desaparición de los valores familiares, religiosos y espirituales.
Como ya lo habíamos citado, la terapia de los virus mentales disminuye la temperatura emocional y produce estados mas coherentes de conciencia, de la misma manera en como la disminución de la temperatura física de los cuerpos los hace mas resistentes y poderosos, algún día el pensamiento coherente libre de virus mentales que nace como un resultado de la terapia antivírica nos permitirá ir por la vida con un mínimo de fricción emocional.